Según el Instituto Silestone las cocinas deben de tener un determinado diseño para evitar la contaminación cruzada, este es un principio que se suele utilizar mucho en el sector de la restauración.
El objetivo de este principio es eliminar las causas de toxiinfecciones alimentarias en la cocina, esto es la transmisión de microorganismos patógenos de un alimento contaminado a otro que no lo está, por esta problemática el Instituto Silestone aplica el principio Marcha hacia Delante, este se basa en que los alimentos deben de ir siempre hacia delante, de zonas sucias a más limpias, sin retrocesos.








