¿Hasta qué punto influye el sistema de calefacción que escojamos en nuestra salud y nuestro bienestar?

La temperatura y la humedad tienen una influencia decisiva sobre nuestra salud, en ocasiones de formas que ni siquiera solemos tener en cuenta. De esto se desprende que el sistema que empleemos para calentar nuestra vivienda debe de tenerla también. ¿Hasta qué punto esto es así? ¿Realmente son unos sistemas de calefacción más saludables que otros?

Cuando hablamos de temperatura de confort cabría distinguir entre las preferencias personales (temperatura de confort personal) y la temperatura establecida como ideal de manera estadística. Según IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), dicha temperatura ideal en un espacio cerrado será, como norma general, de 21º. Decimos “como norma general”, porque el uso al que esté destinado dicho espacio influirá mucho (por ejemplo, en el caso de los gimnasios, la temperatura ideal baja hasta los 18º), pero podemos decir que, en lo que concierne a una calefacción doméstica, será de 21º.

deshumidificador

Por otra parte, cuando hablamos de bienestar en casa solemos olvidar que en realidad la temperatura es solo uno de los factores de la ecuación; el otro es la humedad. Ambos están irremediablemente unidos y se influyen mutuamente (la temperatura alta reduce la humedad, la humedad alta cambia nuestra sensación térmica…) Eso sí, en el caso de la humedad, a diferencia de lo que ocurre con la temperatura, el rango de lo aceptable es muy amplio, se sitúa entre el 50% y el 60%, aunque aún se consideran aceptables valores entre el 40% y el 70%. 

Ahora bien ¿hasta qué punto influye esa ecuación temperatura-humedad sobre nuestra salud? Lo cierto es que lo hace de una manera destacable y que la lista de perjuicios que se derivan de un mal equilibrio no es precisamente pequeña, como veremos a continuación. 

Temperatura elevada, humedad baja.

Generalmente, las temperaturas de calefacción elevadas suelen resecar el ambiente. Estos son algunos de los perjuicios de ese desequilibrio: 

  1. Un ambiente reseco influye directamente sobre nuestro organismo deshidratando nuestras mucosas respiratorias. Esto no solo produce malestar, sino que además facilita la acción de virus y bacterias.
  2. Además de las mucosas, también se seca la piel, dando lugar a picores y problemas de dermatitis.
  3. El calor excesivo disminuye la presión arterial, lo que da lugar a que nuestro cerebro reciba menos sangre, lo cual, a su vez produce esa sensación de embotamiento y la clásica cefalea por calefacción.
  4. El calor excesivo también impide el descanso correcto. De hecho, aunque hemos indicado que la temperatura ideal es de 21º, ese es un calor excesivo durante la noche. Mientras dormimos lo ideal es bajar el termostato a entre 15º y 17º. Lo cual, en la práctica, equivale a apagar la calefacción en muchas regiones de España. 
  5. Uno de los aspectos menos conocidos de la temperatura excesiva es su relación con el aumento de peso. Esto ocurre porque, no necesitando quemar grasas para regular la temperatura durante la noche, cuando la inactividad hace que su temperatura descienda, el cuerpo las almacena.
Mujer tosiendo

Temperatura baja, humedad alta

Por debajo de 17º la percepción de que podemos compensar las bajas temperaturas dentro de casa con más ropa de abrigo es falsa. De forma parecida a lo que ocurre con la temperatura excesiva, el frío y la humedad deprimen nuestro sistema inmunológico y pueden afectar también a nuestra salud.

  1. Las bajas temperaturas y la humedad favorecen la proliferación de microorganismos, mohos y bacterias, que en presencia de corrientes de aire quedarán en suspensión e introduciremos en nuestro organismo mediante la respiración.
  2. La humedad también aumenta la posibilidad de contraer enfermedades como el asma, la sinusitis y otras dolencias respiratorias.
  3. También aumenta el dolor en personas con problemas reumáticos.

Suelo radiante, la tecnología de emisión más saludable.

De todo lo anterior se desprende que del sistema de calefacción con que contemos dependerá, y mucho, no ya nuestro confort, sino también nuestra propia salud. Eso sí, hay que aclarar que, teniendo en cuenta que prácticamente todos los sistemas de climatización se apoyan en generadores que se instalan en el exterior, lo que realmente influye aquí es el sistema emisor, es decir, la tecnología que empleamos para distribuir el calor por el interior de la vivienda.

Si ponemos sobre la mesa las ventajas e inconvenientes de las tres tecnologías más empleadas (radiadores convencionales, suelo radiante y fancoils), hay un claro ganador desde el punto de vista del confort y la salud: el suelo radiante.

Las mayores ventajas del suelo radiante son su gran estabilidad a lo largo del tiempo, la uniformidad con la que reparte la temperatura en el espacio y el hecho de ser un sistema de baja temperatura.

Gracias a su uniformidad y a que se trata de un sistema de baja temperatura, con el suelo radiante evitamos las corrientes rápidas de aire. Al no haber apenas aire en movimiento, es más difícil que el polvo y los microorganismos queden en suspensión y los respiremos.

Además, con esta tecnología el calor procede del suelo y, por decirlo de alguna manera, lo “sentimos de abajo arriba”. En cambio, con los otros dos sistemas, el aire caliente sube desde sus puntos de emisión hacia el techo y allí se acumula hasta que empezamos a sentirlo de “arriba abajo”, lo que provoca el embotamiento de cabeza del que ya hemos hablado antes.

Suelo radiante pies

Por último, pero quizá más importante, gracias a que trabaja a baja temperatura, la influencia del suelo radiante sobre la humedad ambiental es mínima; no se producen ni condensaciones ni resecamiento del ambiente. Así pues, si la humedad está dentro de los rangos aceptables por sí misma, podemos estar seguros de que nuestro sistema radiante no tendrá influencia sobre ella. Y si no lo está, podremos devolverla a los valores aceptables mediante métodos independientes (ventilación habitual y mejora del aislamiento de la vivienda…). 

En definitiva, podríamos decir que no solo influyen en nuestra salud la temperatura y la humedad sino también el sistema emisor que empleemos. Y en este punto no cabe duda de que no hay mejor opción que una instalación de suelo radiante. Si además combinamos este sistema de emisión con un generador 100% limpio, que funcione a base de energías renovables, como es la bomba de calor, no solo estaremos contribuyendo a nuestro bienestar personal, sino también a limitar nuestro impacto en el entorno reduciendo nuestras emisiones de CO2

Fuente: blog Saunier Duval

Cómo evitar los malos olores en el baño

Todos hemos sufrido alguna vez malos olores en el baño. No importa lo limpio o lo nuevo que esté, el mal olor en las tuberías puede subir por el desagüe y arruinar cualquier esfuerzo por mantenerlo impecable. Por eso, hoy te vamos a enseñar cómo evitar ese mal olor en el baño en la medida de lo posible, y tener las tuberías limpias para que nuestro aseo esté siempre perfecto.

De dónde vienen los malos olores en el baño: el papel de nuestras tuberías, la bajante y del sifón

Los malos olores en el baño pueden tener varios orígenes y motivos. Aquí vamos a empezar por los más sencillos para, si tenemos suerte, eliminarlos rápidamente.

1. Una mala ventilación

Si nuestro retrete no tiene ventana que da al exterior, una causa del mal olor en el baño puede ser que la rejilla o sistema de ventilación estén obstruidos. Suciedad, algún bloqueo por algo que se haya quedado pegado… La regla número uno para evitar mal olor en el baño es una buena ventilación, así que comprobaremos que sea así y limpiaremos la rejilla o sistema que tenga.

2. Nuestro retrete

Si todo funciona bien, verás que en el retrete queda agua tras tirar de la cadena. Su papel es evitar que los gases de las tuberías con las que conecta nuestro aseo salgan por ahí. En el caso de que haya transcurrido tiempo sin usar el baño, y especialmente en los meses de calor, el agua se evapora, disminuyendo la efectividad de esa barrera. En esos casos, la solución está en hacer correr algo de agua y rellenar esa «barrera».

Si estamos reformando el baño, no la tendremos, es posible incluso que haya tuberías expuestas hasta que pongamos el nuevo retrete. En esos casos es muy importante tapar esas tuberías para evitar el olor.

3. Fuga en la tubería del retrete

Si a pesar de que el baño se usa a menudo, seguimos teniendo mal olor a tuberías, es posible que tengamos una pequeña fuga. Hemos de mirar bien la tubería bajo nuestro retrete y comprobar si hay algún escape en el suelo o si está mojada. Aunque el escape de agua sea mínimo, hemos de tener en cuenta que es suficiente para que salgan gases que producen mal olor en el baño.

En estos casos, la solución es sellar bien el escape de la tubería, o cambiarla por una nueva si es necesario.

4. Tuberías obstruidas

Otra causa posible de mal olor en el baño es que haya un embozo en el retrete. Algo se ha quedado inmovilizado y comienza a oler. En esas situaciones, habremos de desembozar. La manera más sencilla, para casos leves, es usar un producto adecuado que podremos comprar en el supermercado.

Si esto no lo resuelve, hay a la venta unos muelles desatascadores de tuberías, que se introducen por la misma eliminando la obstrucción.

5. La bajante y el papel del sifón

La bajante, es decir, la tubería general que desagua las aguas residuales de todo el edificio, suele ser la causante de un mal olor a tuberías típico de vez en cuando. Conectado a la bajante general (aunque en pisos muy antiguos puede no ir directamente ahí) habrá un sifón, o bote sifónico, que es un depósito cuyo papel principal es impedir que los olores de las tuberías de desagüe, con las que conectan las nuestras, retorne y salga por nuestra casa.

Cuando un piso lleva cerrado tiempo y con el baño sin usar, o por alguna otra razón el sifón se queda sin agua (por ejemplo, por una ventilación insuficiente u obstruida en la bajante), esa función protectora se pierde y el olor de la bajante retorna a nuestro baño. De ahí el mal olor a tubería característico que a veces se produce en el baño, incluso cuando hemos revisado las 4 razones anteriores.

Hacer correr el agua en bidés, inodoros y demás es importante para recuperar el agua en el sifón, pero si esto no funciona y nuestro problema persiste y no está en casa, habremos de llamar a un fontanero.

Cómo eliminar los malos olores en el baño: Resumiendo las soluciones

Ahora que ya conocemos las causas y soluciones de los malos olores en el baño, para que nuestro baño huela siempre bien, habremos de:

  • Asegurarnos de que la ventilación es siempre adecuada.
  • Asegurarnos de que hacemos correr agua habitualmente por las tuberías de cualquier elemento del baño conectado a ellas.
  • Limpiar periódicamente las tuberías con un producto adecuado.
  • Limpiar cualquier embozo a la primera señal del mismo.
  • Asegurarnos de que no hay fuga en la tubería que huele, y sellarla en ese caso.
  • Si todo eso no funciona, puede haber problemas con el sifón de la bajante y, si persiste, lo mejor es llamar a un fontanero.

En definitiva, la mayoría de problemas de mal olor en el baño tienen solución sencilla y podremos mantener un retrete impecable con un poco de cuidado y prevención.

Fuente: Vivienda saludable

¿Cómo escoger una bombilla LED adecuada para tu casa?

Quieres sustituir tus bombillas por otras más eficientes pero no sabes por dónde empezar? ¡Sigue leyendo!

La Asociación Española de la Industria LED (ANILED) y la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (FENERCOM) han elaborado la guía ‘¿Cómo escoger una bombilla LED adecuada a tu hogar?’ con el fin de formarnos y ayudarnos en esta tarea. Te contamos los aspectos fundamentales a tener en cuenta a la hora de elegir una bombilla LED para tu casa.

1. Fíjate en la etiqueta energética de la bombilla

Una de las primeras preguntas es: ¿Cuánto me voy a ahorrar? La respuesta nos viene a través de la etiqueta energética de la bombilla, con la que se evalúa su eficiencia energética. Al igual que el resto de etiquetas energéticas, se divide en varios niveles de letras y colores de más a menos eficientes (siendo el verde A++ el más eficiente y el rojo E el más ineficiente). Para que te hagas una idea,la utilización de bombillas LED permiten ahorros de más del 85% con respecto a una bombilla incandescente”.

2. Valora el tipo y cantidad de luz que necesitas

Entre las diferentes cuestiones que debes plantearte están también el tipo de luz que necesitas y la cantidad de luz. Respecto a lo primero, será la clave para marcar el tipo de ambiente de tu estancia. Presta atención ya que si la potencia se mide en vatios, el color de la luz de la bombilla se calcula por su temperatura en grados kelvin.

Por otro lado, la cantidad de luz necesaria se mide con lúmenes y no con vatios, y este es sin lugar a dudas uno de los mayores fallos a la hora de elegir bombillas. Pero, ¿cómo se cuando una bombilla es más eficiente que otra? La regla es sencilla: “Una bombilla es más eficiente cuando es capaz de dar la misma cantidad de luz (lúmenes) con una menor potencia consumida (vatios)”, y si  tienen la misma potencia lo será la que capaz de generar más cantidad de luz. Y ojo, no tienes porque coger la más alta, la mejor bombilla será aquella que se adecue a las necesidades de tu vivienda, tan malo es el exceso como el defecto.

3. Busca bombillas regulables y respetuosas con el medio ambiente

Por último pero no por ello menos importante se recalcan otros tres aspectos fundamentales: la posibilidad de ser reguladas, la distribución de luz a través de sus grados de apertura;  y la importancia de que sea respetuosa con el medio ambiente.

Para más información, puedes acceder a la guía ¿Cómo escoger una bombilla LED adecuada a tu hogar? de la Asociación Española de la Industria LED (ANILED) y la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (FENERCOM).

En nuestra tienda online tenemos una amplia variedad de bombillas LED, pero si necesitas más ayuda aún, contacta con nosotros a través de whatsapp: 681 10 62 42

Fuente: Vivienda Saludable

Cómo puede ayudarnos la iluminación LED para ahorrar energéticamente

¿Tú también piensas que últimamente no se deja de hablar del gasto energético? Para reducir la dependencia del gas ruso y afrontar las consecuencias económicas derivadas de la invasión rusa de Ucrania, los países de la Unión Europea han de realizar planes centrados en el ahorro energético. Se trata de una situación que afecta en menor medida a España y Portugal, aunque también tenemos que llevar a cabo restricciones. 

En este contexto, España ha comenzado a implantar un plan de ahorro energético. Se trata de medidas que pueden ayudar al mismo tiempo a reducir los efectos de la crisis climática, de la energética derivada de la guerra en Ucrania y de los altos precios de la energía. 

¿Qué pasos se están dando? Seguro que te suena haber oído que el aire acondicionado debe permanecer por encima de los 27 grados y la calefacción no puede superar los 19; por otro lado, los escaparates deben apagarse a las diez de la noche, algo que también sucede con los monumentos. 

Pero, además de estas, se pueden tomar otras medidas. Uno de los aspectos clave reside en el uso de luminarias LED, que son más eficientes y permiten reducir el consumo energético. Y es que, en lo que iluminación se refiere, sabemos, según datos de 2021, que España es el tercer país europeo que más luz exterior emite (medida por satélite), solo tras Malta y Portugal. 

¿Quieres saber cómo puede ayudarnos a mejorar esta situación la iluminación LED? ¡Sigue leyendo! 

Recomendaciones para ahorrar energía

  • En el alumbrado público: las luces LED pueden ser hasta un 60% más eficientes que la iluminación pública tradicional. Por ello, para reducir el gasto en alumbrado público es importante sustituir el mayor número de luminarias posibles por nuevos formatos LED de bajo consumo y alto ahorro energético. Otro aspecto importante es calcular con precisión el número ideal de puntos de luz para conseguir los niveles recomendados y asegurar que los instalados proyecten su halo hacia abajo, evitando perder luz al superar la horizontalidad. Además, es importante estudiar siempre bien el horario de encendido y apagado –en caso de ser automático- y la potencia utilizada. Gracias a ello también se puede lograr reducir la contaminación lumínica. Sin embargo, según indican en este artículo de El País, todavía hay mucho margen de mejora; y es que a pesar de los avances que ofrece la tecnología LED explican que “solo dos de los ocho millones de farolas instaladas en España son de este tipo”

  • En las industrias o comercios: los negocios son de los grandes afectados sobre la subida de precios. En las industrias, para poder aprovechar mejor la instalación de alumbrado es necesario hacer uso de sensores. Estos favorecen el ahorro energético y hacen que la instalación sea más práctica y autosuficiente. Descubre aquí consejos técnicos sobre el uso de sensores en instalaciones eléctricas. Además, es fundamental llevar a cabo proyectos lumínicos y cálculos de amortizaciones que ayudan a saber qué productos son los que lograran más eficiencia y que traerán más amortización a largo plazo. Por último, gracias al empleo de productos inteligentes se puede ver cómo aprovechar las horas de luz con temporizadores o sensores crepusculares y zonas de más o menos tráfico con sensores de movimiento, opciones muy interesantes de cara al alumbrado de escaparates.

  • En el hogar: si quieres reducir tu consumo y factura de la electricidad en casa, es importante que apuestes por el uso de productos eficientes como las luces led, por emplear luminarias eficientes con sensores de movimiento y crepusculares, iluminación solar para el jardín, balcones o exteriores. Otra opción interesante es instalar temporizadores, sistemas de control de tiempo que permiten abrir o cerrar circuitos eléctricos de manera programada y que podrán ayudarte a evitar excederte en el consumo eléctrico. Por último, apóyate en el nuevo etiquetado energético, con él podrás elegir lámparas y luminarias eficientes para el hogar. Encuentra más detalles en nuestro post La iluminación eficiente con productos LED para los hogares

En nuestra tienda online puedes encontrar productos de iluminación LED de Roblan con los que contribuirás al ahorro energético.

Fuente: blog Roblan

Hansgrohe reduce el consumo en los hogares

Sus griferías están equipadas con todas las innovaciones para favorecer el consumo responsable de agua en los hogares.

Uno de estos avances es CoolStart, el cual permite disfrutar de agua caliente tan sólo cuando se necesita. Por su parte, AirPower facilita la salida de un chorro más eficiente.

Somos cada vez más conscientes de que el ahorro de energía es un deber fundamental, tanto por el bien del planeta como de nuestros bolsillos. El Grupo Hansgrohe destaca la apuesta de la compañía por un consumo sostenible.

Descubre todo lo que te ofrece Hansgrohe en nuestra tienda online www.inhogar.net somos distribuidores oficiales de sus productos.

La importancia de un buen aislamiento térmico en el hogar

Es un aspecto, no menor, que conviene tener muy presente cuando hablamos de energía y consumo eficiente. De poco sirve optar por sistemas sostenibles y tecnologías innovadoras para nuestros hogares si luego no están acompañados de un buen aislamiento térmico del hogar.

Para asegurar el confort de la vivienda hay que revisar el estado de todas aquellas partes que están en contacto con el exterior y condicionan mantener la temperatura deseada. Nos referimos sobre todo a las fachadas y tejados, pero también a las ventanas, puertas y los suelos.

Si por el paso del tiempo se han ido deteriorando estos elementos o se han dado otras circunstancias por los que no están en óptimas condiciones, conviene renovarlos. De lo contrario, cualquier equipo de climatización que tengamos en casa (calefacciones, aires acondicionados u otros) tendrá que trabajar más para lograr una temperatura agradable.

Y ya sabemos que supone que los aparatos estén más tiempo en funcionamiento. Consumen más energía, se eleva el gasto para la economía doméstica y, en el caso de algunos sistemas, implican además más contaminación. Así es complicado ahorra en la factura.

Cómo mejorar el aislamiento térmico de mi casa 

Diversos estudios realizados demuestran que gran parte de las pérdidas de calor (en invierno) o de frío (en verano) que se producen en los hogares se podrían reducir simplemente mejorando algunos aspectos del aislamiento térmico de las casas.

No son pocos los casos de viviendas con problemas de este tipo en las que se dispara el consumo energético. Un estudio en el que ha participado el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) cifra en más del 50% los hogares que en España sufren pérdidas por carencias en el aislamiento.

Si te estás preguntando qué puedes hacer, te vamos a intentar ayudar con estos consejos. ¿Qué necesitas revisar? Hagamos un pequeño repaso:

  • Ventanas: es muy fácil comprobar si hay una fuga. Si están cerradas, no puede haber ventilación y toca actuar. Más allá de las opciones que existen en el mercado como doble acristalamiento, diferentes vidrios y materiales de carpintería de calidad, es imprescindible cuidar la unión entre las ventanas y la pared para que esté bien sellado.
  • Suelos, paredes y techos: para reforzarlos es fundamental la utilización de materiales aislantes térmicos que garanticen una eficiencia técnica y energética. Hay aspectos de carácter técnico a considerar, por lo que es aconsejable consultar a profesionales sobre la opción más adecuada para cada vivienda.
  • Fachadas: es por donde las viviendas pierden más energía, con el gasto que conlleva. Hay diferentes lugares (exterior, interior y cámaras de aire) sobre los que se puede intervenir y varias fórmulas (SAT, ventilada, etc.). Cada opción tiene ventajas y también algunos contras. Así que conviene evaluar lo más beneficioso en cada casa.  

Estas serían las principales claves, pero luego siempre se pueden adecuar puertas, persianas y otros elementos del hogar. Todo ello va a sumar para lograr el rendimiento óptimo de nuestros aparatos de climatización y reducir el consumo de electricidad y de otros recursos.

Principales beneficios de un buen aislamiento

¿Merece la pena aislar térmicamente una casa? La respuesta es evidente. Hay una serie de ventajas muy claras que hacen que merezca la pena la inversión para corregir esas situaciones en las que el aislamiento es insuficiente o simplemente en su momento fue mal ejecutado.

Estos son los principales beneficios de tener un buen aislamiento en el hogar:

  • Más bienestar: un factor capital para crear un ambiente agradable en casa es la temperatura. Lograremos mantenerla estable durante más tiempo si la protección de nuestra vivienda es el adecuada.
  • Menos contaminación: todo hogar que está bien aislado térmicamente es más eficiente. Al tener menos pérdidas, reduce el consumo de energía y, por tanto, se producen menos emisiones contaminantes.
  • Ahorro energético: utilizar menos los aparatos de climatización del hogar se traduce en que haya que pagar una cantidad inferior en las facturas relacionadas con el suministro energético.

Todo ello favorece para que nuestra vivienda tenga una mejor certificación energética. Ciertas actuaciones que beneficien el aislamiento harán que suba en la escala de calificación que va de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente). Algo a considerar porque implica reducción de impuestos y más valor para una futura venta o alquiler. 

En esta misma línea, convendría completar el aislamiento con sistemas de climatización eficientes. Cada vez son más las posibilidades para satisfacer las necesidades de un hogar. Energías renovables como la aerotermia o la solar fotovoltaica aseguran ahorro y sostenibilidad, dos argumentos sólidos pensando en el futuro.

Fuente: blog Vaillant Eco-lógico

¿Quieres mejorar la experiencia de baño de tu perro?

Ducha especialmente diseñada para lavar tu mascota de una forma eficiente. Es posible elegir entre 3 tipos de chorro distintos, ajustar la presión y contribuir al ahorro en el consumo gracias a EcoSmart. Disponible en 4 colores diferentes.

Hansgrohe lanza DogShower, la ducha diseñada pensando en los perros, para lograr que el momento del baño sea agradable y cómodo, reduciendo tensiones y estrés.

Es apta para todas las razas y de fácil instalación, pudiéndose acoplar a cualquier flexo de ducha y a mangueras de jardín.

Tiene un diseño ergonómico y destaca su cabezal, que cuenta con unas boquillas de silicona suaves y alargadas para realizar un masajeo suave y eliminar los restos de champú. Esto evita irritaciones y enfermedades cutáneas, que, según estudios, hasta en 4 de cada 10 casos están provocadas por residuos de champú de un lavado inadecuado de las mascotas.

Incorpora la tecnología Select, gracias a la cual, con un solo click en el botón de la parte trasera del cabezal, puede elegirse entre tres tipos de chorro de agua para el pelo, las patas o las almohadillas.

Por otro lado, la función Water Boost permite ajustar la presión del agua para acabar con cualquier rastro de suciedad y, a la vez, promover un consumo de agua eficiente. El producto también está disponible con la opción EcoSmart, que gasta un 60% menos de agua. En www.inhogar.net lo tenemos en 4 colores distintos: negro, blanco, azul y rosa, todos ellos mate para que los perros no se alteren con su propio reflejo, de acuerdo con los expertos caninos.

Visita nuestra tienda online o pregúntanos por esta ducha para tu mascota a través de whatsapp 681 106 242

Consejos para ahorrar energía en casa

El precio de la luz es uno de los temas más destacados actualmente en los hogares. En los últimos meses, estamos observando cómo las cifras del precio de la luz se están disparando, por lo que en los hogares necesitamos medidas urgentes para que el coste de los recibos no sea tan elevado.

La renovación de nuestros electrodomésticos supone un ahorro considerable de energía

Ahorrar en luz y gas siempre es una buena opción. Algunos consejos guardan relación directa con nosotros y con algunas acciones podemos conseguirlo.

Sustituir los electrodomésticos que tenemos en casa

A día de hoy, los que están a la vanguardia de las últimas tecnologías, tienen un consumo más eficiente de energía, por lo que se traduce en un ahorro económico y también un beneficio para el planeta. Lo mejor es escogerlos con etiqueta energética A. Nos puede parecer un gasto elevado a primeras, pero el cambio lo amortizarás en pocos meses.

Suprimir el consumo denominado silencioso

Así se le denomina a los aparatos que no utilizamos y que continúan conectados. Desconectarlos o bien, apagar la luz roja de los alargadores puede suponer hasta un 10% de ahorro en la factura cada mes. Por otro lado, podemos cambiar nuestras bombillas por otras que sean LED. Si las escogemos, encontraremos una luz idéntica que con las tradicionales, pero con la diferencia de que únicamente consumirá 114 vatios cada hora.

La temperatura del hogar

Ahora que los comercios y oficinas tienen que tener una temperatura en torno a los 25 grados, en nuestro hogar también tenemos la oportunidad de sumarnos a la causa. Así, durante la estación del invierno mantendremos la temperatura en torno a los 20ºC, mientras que en verano, será de 25ºC. Aunque nos parezca poco eficiente, lo cierto es que hay que tener paciencia y esperar a que el ambiente se refresque o se caldee. Asimismo, deberemos pensar en el importante ahorro que supondrá en nuestra factura.

Los radiadores

En este punto, debemos evitar cubrirlos porque si es así, evitaremos que la potencia ascienda y con ello, se incremente la factura. También los limpiaremos debidamente y los purgaremos, para evitar que se estropeen. Siguiendo con la temperatura, es preferible utilizar un termostato con el que regularla. Así, podremos programarla y con ello, permaneceremos en el hogar con la temperatura deseada y sin gastar en exceso.

Estos son algunos de los consejos más útiles para ahorrar energía. Es el momento de ponerlos en práctica y darnos cuenta a final de mes cuáles son las diferencias de precio. Lo mejor, es probar durante unos meses y comparar los recibos de dichos meses con los anteriores para darnos cuenta de lo útiles que son.

Fuente: Hogar mania

¿Qué tipo de radiadores toalleros son mejores para tu casa?

Los radiadores toalleros son los gran aliados de tus duchas durante estos meses tan fríos.

Los radiadores toalleros funcionan como calefacción en las paredes de los baños, son útiles para: secar las toallas después de la ducha y calentar el baño, además no ocupan espacio en los baños.

Tipos de radiadores toalleros:

  • De agua: Va conectado a la caldera.
  • Eléctrico: Únicamente se necesita de una conexión eléctrica para su funcionamiento. Este tipo de toalleros se calientan más rápido y son más sencillos de instalar.

Materiales:

Cada material tiene sus particularidades:

  • De acero: Son los radiadores más comunes y vendidos. Los tubos pueden ser redondos o planos y normalmente van pintados de color blanco y también puede ser cromado.
  • De acero inoxidable: Son ventajosos gracias a su material ya que consiguen que su calentamiento sea rápido y elevado.
  • De aluminio: Son los toalleros más rápidos para calentarse y son más duraderos porque son de mayor calidad.
  • De hierro fundido: Este tipo de material es usado para los radiadores toalleros de agua y son muy duraderos por su material resistente y pesado. A diferencia de los otros materiales, este tarda más en calentar.

Instalación y Mantenimiento.

-Su instalación común es en alguna de las paredes del baño, preferiblemente la pared más cercana a la ducha o bañera para que su acceso sea mucho más fácil y cómodo.

-La altura, es recomendable que permita que su parte superior esté situada a 1,7 metros aproximadamente.

-El mantenimiento:

  • Radiadores eléctricos es muy sencillo, solo deberás limpiar la superficie con un paño, preferiblemente cuando se encuentre apagado.
  • Radiadores de agua, deberás realizar una purga periódica.

Esta es la gama de RADIADORES ELÉCTRICOS DE INHOGAR

El instalador fontanero

El “oficio de fontanero” supuso un cambio en nuestra forma de vida tal y como la conocemos en nuestros días.

Nuestra sociedad pasó de padecer unas condiciones higiénicas incontroladas antes del siglo XX, a disfrutar de un abastecimiento de agua en condiciones de salubridad garantizadas por ley en los hogares, comercios e industrias de la mano de unos artesanos, los fontaneros, que conocían las técnicas heredadas de los romanos y los árabes en la península, con un elemento tan básico y fundamental para nuestras vidas como es el agua.

De aquellos tiempos en los que un maestro transmitía su conocimiento práctico a los aprendices por el método de la observación y la práctica con acierto y error, hemos evolucionado hacia una formación que coordina simultáneamente la teoría en los centros de formación y la práctica en las empresas (FP), en este caso se acredita completamente el conocimiento de todo el proceso que requiere el suministro de agua potable desde su captación, control, tratamiento, distribución y consumo de boca.

Tendríamos que pensar por tanto que el futuro es prometedor y brillante, pero no es así en realidad, (al menos del todo en España) si no cambian las condiciones normativas que regulan esta actividad.

En 2006 debido al cambio de criterio derivado de la transposición de la Directiva Europea 2006/123/CE, el gobierno del estado desmanteló prácticamente la profesión, hasta el momento basada en el NIA (antiguo reglamento) que capacitaba a los profesionales y coordinaba su trabajo entre las compañías distribuidoras y el cliente final mediante la ejecución de las instalaciones y su certificación con una memoria documental que responsabilizaba al instalador fontanero del buen hacer, con la puesta en marcha en condiciones higiénicas de las infraestructuras que habían realizado a fin de poner en servicio el suministro.

El Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprobó el Código Técnico de la Edificación, no contenía tampoco una regulación específica de la profesión, existiendo hasta la fecha, por el contrario, diversas normas de carácter autonómico.

Desde entonces se viene reclamando y exigiendo por parte de las principales asociaciones y confederaciones profesionales del sector de todo el país una rectificación para que se vuelva a poner en valor aquello que nunca debería haberse derogado.

Una cosa es proyectar y la otra es ejecutar legalizar y responsabilizarse de algo tan frágil en términos de salud como es el agua potable de boca y el ACS. Hay que volver, por tanto, a la posición de partida que muchos de los países del entorno europeo nunca variaron y que aquí por desconocimiento y pretensión de simplificación liberal, se dejó en manos de personas no cualificadas en algunos casos, poniendo en riesgo nuestra salud.

Del pasado al presente: el futuro de la fontanería

Por consiguiente, los retos a los que se enfrentan los instaladores fontaneros hoy en día tal y como ya hemos expuesto, son la necesidad de un marco normativo claro y luchar contra un elevado intrusismo por la falta de acreditación profesional y un nulo control por parte de las autoridades.  Añadiremos una falta de relevo generacional, dado que no se está formando a los jóvenes específicamente de una forma extendida y cuantitativa (salvo honrosas excepciones) sobre esta profesión, de por sí poco atractiva y estigmatizada socialmente durante décadas.

Es preciso por tanto generar de nuevo una buena imagen y reputación en los centros de formación, debiendo orientar más hacia el nuevo horizonte que promueve la nueva Ley FP y que puede suponer un aliciente para los alumnos y empresas.

Además, hay que impulsar la digitalización poniendo en valor el trabajo de calidad frente a supuestos profesionales no acreditados, utilizando Internet como medio de competencia con los conocimientos para sacarle rendimientos, ya que las instalaciones son cada día más tecnologías, digitales y conectadas. Con la necesidad de reciclarse mediante formación continua, la actualización de conocimientos para los fontaneros más veteranos.

No deberíamos olvidar la necesidad de trabajar en proyectos de divulgación y estímulo para incorporar también a la mujer en la profesión. Un gran reto para el sector atraer a más mujeres instaladoras, ya que los actuales avances en la tecnología, la gestión y ejecución de las instalaciones con materiales y herramientas menos limitantes por su volumen y peso, han modificado las condiciones del trabajo. 

Si pretendemos por tanto que los centros de Formación Profesional y FP Dual continúen aportando profesionales al sector, hay que hacer ver y entender a la administración y a la sociedad en general que existe un gran futuro para la profesión del Instalador Fontanero, si se regulan de nuevo las acreditaciones de competencias y los requisitos técnicos para las personas y empresas que manipulan y ejecutan instalaciones de agua. Si no, quedará en manos de la voluntariedad y poco más, ya que no todo el mundo entiende que para desarrollar una actividad hay que formarse en primer lugar.

Confía en profesionales

Siempre debemos confiar en personal cualificado, así como en productos de calidad. En www.inhogar.net disponemos de una amplia gama de productos de fontanería, además somos los distribuidores oficiales de repuestos de la marca Jacob Delafon. Nuestro valor añadido es la atención al cliente con un servicio de atención telefónica de calidad.

¡Llámanos o escríbenos un whatsapp!: 681106242

Fuente: frío y calor

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