Según el Instituto Silestone las cocinas deben de tener un determinado diseño para evitar la contaminación cruzada, este es un principio que se suele utilizar mucho en el sector de la restauración.

El objetivo de este principio es eliminar las causas de toxiinfecciones alimentarias en la cocina, esto es la transmisión de microorganismos patógenos de un alimento contaminado a otro que no lo está, por esta problemática el Instituto Silestone aplica el principio Marcha hacia Delante, este se basa en que los alimentos deben de ir siempre hacia delante, de zonas sucias a más limpias, sin retrocesos.

Por lo que la cocina debe de tener 3 zonas diferenciadas; recepción, almacenamiento, preparación y transformación. En esta foto de Cosentino podemos ver claramente como deben de estar diferenciadas las zonas de la cocina para no contaminar los alimentos:

Teniendo en cuenta que las cocinas de casa son más limitadas Silestone nos aconseja unos principios que deberíamos de seguir todos en la cocina:

1- Seguir una secuencia por la que el alimento pase de la etapa más contaminada o estado crudo a su consumo final. (Zona de almacenamiento y conservación – zona de lavado, preparación y transformación – zona de cocción – zona de emplatado.)

2- Lavarse las manos después de manipular alimentos crudos.

3- Colocar en las baldas superiores los alimentos cocinados o listos para consumir, y más abajo los crudos, carnes y pescados.

4- No mantener contacto con las encimeras con tablas de cortar sucias.

5- No acumular residuos junto con utensilios y alimentos.

6- No utilizar trapos de cocina sucios, mejor optar por el papel de cocina.