1- Grifos que se abren y cierran con un pulsador
Al abrir un grifo suelen salir entre 7 y 20 litros por minuto. Al ducharte, afeitarte o lavarte los dientes, no dejes correr el agua, abrir y cerrar con un pulsador será más cómodo.

2. Limita el flujo de agua más de un 50 %
El consumo de agua de un grifo convencional es de 13 litros por minuto de media. Ahorra agua y utiliza limitadores que reducen la sección de paso del agua, estrangulando el caudal de salida y limitando el flujo a entre 6 y 9 litros por minuto. Cada vez son más las griferías ‘ahorradoras’ que incorporan este tipo de dispositivos de serie.

3. Elige un monomando con sensor de presencia
Más cómodos de usar, los grifos monomando permiten ajustar la temperatura más rápido que los modelos bimando –una misma palanca regula el caudal y la temperatura.

4. Dúchate –confortablemente– con 18 litros de agua
Ya es posible ducharse en 3 minutos utilizando 18 litros de agua. Además, puedes instalar una ducha con un pulsado eficiente que te permite cortar el flujo del agua.

5. Ahorra un 16 % con grifos termostáticos
Estos modelos disponen de un selector de temperatura que permite fijar los grados a los que se desea que salga el agua, evitando el desperdicio que supone tener que regularla con un grifo convenciona.

6. Deja de perder ¡8.000 litros! al año e instala una cisterna de doble descarga
Este sistema permite la descarga total o parcial del depósito, según las necesidades. En el caso de la descarga parcial solo se utilizan 3 litros de agua.

Info extraída del medio Houzz