El baño es el lugar donde nos relajamos después de un largo día, donde activamos nuestro organismo para afrontar una nueva jornada o simplemente, donde desconectamos y disfrutamos de un momento de descanso y de bienestar, gracias a una ducha inmersiva y relajante.

Por este motivo, os queremos desvelar algunas claves para hacer de tu baño un auténtico oasis de relajación, donde construir momentos de bienestar para ti y para los tuyos, ¡sin recurrir a las obras en casa!

La ducha, un elemento clave en tu experiencia sensorial

La esencia de un spa doméstico viene determinada en gran medida por el tipo de ducha que se elige. El diseño, la tecnología y el confort son elementos que cambian a lo largo del tiempo y, es por ello por lo que, si estás pensando en renovar o actualizar tu baño, debes analizar cuál es la opción que mejor se adapta a tus nuevas necesidades. Es importante que ésta sea versátil y ofrezca diferentes tipos de chorros que contribuyan a crear ese efecto “spa” que estamos buscando. Desde un chorro fino y estimulante hasta uno con mayor potencia que recuerde a los beneficios de un masaje.

Se ha demostrado que llevar una vida ajetreada puede producir efectos negativos en nuestro organismo y en nuestro bienestar, y en este sentido, la hidroterapia puede ser esa fórmula perfecta para aliviar el estrés de forma sencilla.

Te aconsejamos que elijas un cabezal extra grande como el que te mostramos AQUÍ. Gracias a su delicada y envolvente efecto “lluvia”, te ayudará a sentirte como nueva.

También es importante el ahorro de agua , este tipo de ducha busca reducir el consumo de agua sin por ello renunciar al placer y al confort.

Info extraida del apartado aprende y mejora blog de TUANDCO.